sábado, 21 de mayo de 2016

Palabras de la 20ª semana del 2016


Una vez que el pasado jueves ya hemos comentado y ampliado un poquillo la información sobre la superlunael neologismo escogido esta semana por el CVC, hoy vamos a comenzar la entrega de palabras en desuso del suplemento Verne que el pasado lunes fueron las comenzadas con efe. La más baja en los colegios anglosajones como nos recuerdan en el artículo, un hecho no tan conocido en España en donde el capítulo de los Simpsons "Bart gets an F" fue titulado "Bart en suspenso" mientras que en Hispanoamérica fue "Bart reprueba".

Muy oportuno recordarnos, ahora que se aproxima una bastante absurda campaña electoral, la existencia de faramalla, charla artificiosa encaminada a engañar. Y para esos políticos incapaces de ver que se han convertido en un estorbo viene al pelo filautero, el que está poseído por la filaucía cuyas bien expresivas raíces etimológicas griegas son philos (amar) y autos a uno mismo.


Nos ha llamado la atención la presencia de la nada utilizada fruir, gozar, un verbo que ha sido completamente canibalizado por el emparentado sustantivo fruición. Pero, por sus connotaciones fonéticas, vamos a escoger como nuestra favorita de la lista fuñicar que es hacer una labor con torpeza y ñoñería. No se fuñica poco por ahí, en algunos casos hasta con fruición.

Nos vamos a Fundéu comenzando por destacar que, patrocinios comunes obligan, excepcionalmente colgaron el pasado saábado un apunte, futbolístico por supuesto, concretamente dedicado al incierto origen de la palabra alirón. Aunque sea el más improbable nos quedamos con la presunta deformación de all iron que colocaría a esa vitoriosa proclama en la relación de anglicismos irreconocibles que atesora nuestro lenguaje. Con piezas como el gentilicio llanitos que a partir de John aplicamos a los gibraltareños o diversos términos del habla canaria como choniprocedente del mismo nombre anterior, o las patas quineguas así llamadas por distorsión de la original denominación King Edward. Y es que hasta guagua no es sino una irreconocible evolución de waggon.

El lunes nos recordaron que el verbo abrogar significa ‘abolir o declarar nula una ley’, por lo que no debe  utilizarse en lugar de arrogarse con el sentido de ‘atribuirse un derecho o facultad de manera indebida’.  Al día siguiente nos propusieron grupo de poder, poder establecido o clase dominante como posibles alternativas al anglicismo establishment, mientras que el miércoles la búsqueda de sustituto autóctono fue para project bond. Tan obvio como bono para (la financiación de) proyectos, pero la jerga económica tiene sus tics y tampoco verán a financiación (con la garantía) del proyecto sustituir a project finance.


La versión curvi de la swimsuit edition
de 2016 de Sports Illustrated
El apunte del jueves estuvo dedicado a señalar las diferencias entre sistémico, algo afecta a la totalidad de un sistema, y sistemático que es lo ‘reiterado con insistencia’ y también lo ‘que sigue o se ajusta a un sistema’. Y ayer concluyeron su habitual secuencia de entregas con un intento de poner freno al anglicismo curvy por medio de expresiones como de curvas, con curvas o, incluso, con la forma más coloquial curvique podemos jugar a creernos que es un autóctono apócope de curvilínea. Ya ven que esta semana les ha dado mucho trabajo la constante infiltración de palabras inglesas.

Lo que hemos echado en falta en gentes habitualmente tan atentas a la actualidad es algún comentario sobre el perimetrar con que nos han abrasado en las crónicas del incendio de Seseña. Otro palabro de la artificiosa jerga de las emergencias que se une a esos diríase que inhumanos efectivos o los perifrásticos medios aéreos que a nosotros nos parecen aeronaves.

Después de tanto anglicismo como hemos visto, es curioso que la para los interesados en el idioma inglés muy recomendable web del diccionario Merriam-Webster dedicara esta semana un apunte a 8 palabras que ese dominante idioma no ha conseguido traducir del alemán. La cosa arranca con la romántica weltschmerz acerca de la cual podemos recomendarles el artículo "Sobre el nombre español del dolor romántico" del hispanista Russell P. Sebold.

Se transita luego por schadenfreude (que tiene entrada propia en este blog), la poco utilizada forma de entusiasmo conocida como schwarmerei o el bastante usado por aquí doppelgänger que no es, en definitiva, más que un sosias con un toque del más allá. 

Siguen el popularizado por el cine poltergeist, el foosball que nosotros no necesitamos porque tenemos futbolín, el kindergarten que también tuvo por aquí sus momentos de popularidad pero felizmente ha ido quedando arrumbado y cierra la serie flak, un acortamiento de fliegerabwehrkanone que el alemán formó a partir de avión defensa y cañón con su proverbial capacidad para componer larguísimas palabras que luego hay que abreviar.


También hemos descubierto un espectacular eufemismo, pero como el hallazgo procede de un titular de prensa, queda ya para el repaso de noticias que esperamos hacer mañana.





No hay comentarios:

Publicar un comentario