miércoles, 21 de enero de 2015

Humor aeronaútico (I)


Terminábamos el apunte de la pasada semana dedicado a las palabras terminadas en –ing que carecen de uso en inglés con una referencia a la marca Vueling. Esta compañía fundada en 2004 no sólo utilizó ese recurso para dotarse de nombre sino que también lo aplicó a su primer avión que fue bautizado como Barceloning en homenaje a la ciudad en la que estableció su sede y base de operaciones. El segundo aparato de la pareja con que esta aerolínea comenzó sus operaciones recibió el nombre de “Born to be vueling” dando inicio a un recurso a la paronimia que pronto se convertiría en habitual. Así llegaron “Veni, vidi, vueling”, “Quien no corre vueling”, “A vueling, que son dos días”, “Vueling, que es gerundio!”, “Vueling voy, Vueling vengo”, “Ain't no vueling high enough”, “Vueling me softly”, “All you need is vueling” “The Vueling Stones”, “La vita e vueling”, “Be vueling my friend” o “Absolute vueling”. Ya se ve que han servido como inspiración frases históricas, dichos populares, canciones, grupos musicales, películas y eslóganes comerciales.

Otra fuente onomástica han sido los clientes. El séptimo avión incorporado a la flota recibió el nombre de ”Eloy Fructuoso” porque ese fue el pasajero 1 millón que alcanzaron en 2005. Esta práctica se repitió con ”Connie Baraja” (2 millones, 2005), “Elisenda Masana” (5 millones, 2006), “Carlos Ceacero” (10 millones, 2007) y “Mercè Suñé” (25 millones, 2009). Otro avión con nombre propio, el denominado “Francisco José Ruiz Cortizo”, no hace referencia a un pasajero sino a un copiloto de la compañía Clickair absorbida en 2008 fallecido ese mismo año en un accidente de avioneta.

Para celebrar el pasajero 50 millones se cambió el enfoque y se optó por solicitar al público sus fotografías entre las que fueron seleccionadas 270 que se utilizaron para construir las palabras “¡Gracias!” y “Thanks!” con que se decoró un Airbus A320. Muy participativo pero no puede decirse que diera mucha popularidad a las imágenes escogidas.



No fue la primera petición de contribuciones a través de la red. En 2009 se habían bautizado cinco aviones procedentes de Clickair con nombres propuestos por los internautas tras ser sometidos a una votación abierta. Entre las propuestas presentadas resultaron elegidas “Unos vuelan, otros Vueling”, “Ready, steady, Vueling”, “I want to Vueling”, “How are you? I'm Vueling” y la muy cinematográfica “Mi name is Ling. Vue Ling”.

Sorprendentemente no es fácil encontrar relaciones completas de las denominaciones de las aeronaves de esta compañía, si la conocen sean tan amables de enviárnosla, pero una que parece bastante exhaustiva, y además incluye fotos de los aviones, puede encontrarse en el siguiente enlace.

Hasta donde nosotros sabemos el último nombre aplicado a un avión de la flota ha sido “Air Force Juan” que fue asignado a un A320 recibido el pasado mes de diciembre. Esta fue la propuesta ganadora de un concurso organizado en la cuenta de Facebook “Vueling People!”.

Tanto desenfado no ha llegado a las libreas (1) de Vueling y las especiales que han sido utilizadas por esta compañía no fueron realizadas en clave humorística. La aerolínea que ha optado por esta arriesgada práctica, a fin de cuentas volar es una cosa muy seria, es la sudafricana Kulula (“fácil” en lengua zulú, o sea una pariente semántica de Easyjet). Imagínense que capota el avión de la imagen que sigue.

Quizá el avión más conocido de esta aerolínea es el "flying 101" que rotula la posición de algunos de sus elementos más destacados, aunque no estamos muy seguros de que al pasaje le entusiasme que le recuerden la posición de las llamadas “cajas negras”. Añadamos que “the big cheese” con que se identifica la posición del piloto es una expresión coloquial inglesa para referirse al “mandamás”.

El otro costado del "flying 101":

A continuación les mostramos algunas otras decoraciones de esta aerolínea: No one saw us coming (nadie nos vio venir) y el avión cremallera (zippy plane). 



Otra compañía que utiliza una llamativa librea es la tailandesa “Nok Air”. Su nombre significa pájaro en el idioma local por lo que los aviones de esta aerolínea lucen un vistoso pico que también es el logosímbolo de la empresa. El asunto de los aviones con aspecto animal nos hace reparar en que este asunto del humor aeronaútico da para una segunda entrega que dejamos desde ahora comprometida.




(1) Librea, en inglés livery, es la palabra empleada en la jerga aeronaútica para referirse al esquema de pintado de los aviones. Sin embargo nuestra Real Academia de momento solo sanciona un uso similar de este término (4ª acepción) para referirse al pelaje de las especies cinegéticas. No estaría de más una actualización.


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