sábado, 23 de noviembre de 2013

And de güiner is..."selfie"


Dedicábamos el segundo apunte de este mes de noviembre a los certámenes más célebres de "palabras del año" que, hasta donde sabemos, no tienen edición española. Esta semana el jurado del patrocinado por el Diccionario Oxford (OED) ha declarado ganadora del suyo a "selfie". Un término que, pese a su eufonía, no ha conseguido desbancar en nuestro idioma, al menos de momento, al autóctono autofoto (ver nota de actualización al pie).

No parece mala elección porque es un término claramente en auge como resultado de la explosiva combinación del imparable poder de las redes sociales con el narcisismo que campa entre los valores imperantes. En este caso los mayores difusores son Instagram y Twitter, una aplicación donde publicar una autofoto se ha convertido en una socorrida alternativa al muy habitual no tener nada que decir, que es la auténtica tragedia que encubren muchos tweets.

Pongamos por caso que usted es una afamada modelo que está pasando una relajante jornada en la playa y, de pronto, se angustia pensando lo mal que lo estará pasando su seguidores por la ausencia de noticias de su ídolo. Pues se publica una toma como la adjunta y ya se queda uno con la conciencia tranquila para un buen rato. Como estamos un poco chinchones no les vamos a decir de quien se trata para instigarles, de paso, a que descubran las posibilidades que ofrece la búsqueda inversa de imágenes. Para utilizar la excelente herramienta de Google basta pinchar en el icono de la cámara e introducir la referencia de la que se quiere buscar.


La siempre atenta revista The New Yorker ya había llevado a su portada en julio de 2010 el auge de esta práctica con una ilustración de Edward Koren.

Otros meticulosos observadores de las tendencias sociales que inmediatamente las adaptan a sus estrategias de comunicación son los publicistas. Así que ya habíamos visto algunas  interesantes creatividades basadas en las autofotos, como las que aparecen en la campaña de la agencia Lowe de Sudáfrica para el periódico "Cape Times". Una excelente ilustración del lema "No se puede estar más cerca de las noticias" que les valió un León de Plata en el Festival de Cannes. Nuestras piezas favoritas son las que recrean la famosa "V-J day en Times Square" (V-J es por "Victory over Japan") y la foto del balcón de la última boda real británica. Incorporamos esa pareja a este apunte, pero pueden ver el resto de históricas recreaciones en este enlace.


Otra agencia asociada con la anterior, la chilena Porta, dio una vuelta de tuerca al concepto extendiéndolo al reino animal. Un perro en pleno acto de autocomplacencia ilustra que con la comida canina Champion las mascotas se ponen tan hermosas que no pueden resistir la tentación de enseñarse.


Desconocemos si la periodista Dana Perino del Canal Fox News conocía el trabajo anterior cuando "photoshopeó" a su perro Jasper haciéndose una autofoto para incorporarla a la cadena de parodias que suscitó un exhibicionista twit de su compañero Geraldo Rivera. Más tarde confesaría que había sido lanzado a la red con el estimulante concurso de un par de copitas. En el medio de la adjunta serie insertamos otra contribución  realizada a ese toallero hilo por el también periodista de la citada cadena Glenn Beck.


Añadiremos, por último, sobre la "geraldada" que la revista satírica MAD (advertencia: este enlace es un poco antiestético)  también hizo su propia contribución a la colección de parodias.

La categoría de autofotos centradas en el trasero ha adquirido suficiente popularidad como para hacerse merecedora del nombre propio de belfie (de bottom selfie). Esta categoría también dió lugar a una interesante piquilla derivada de la exhibición de su voluminosa popa que hizo la "famosa porque es famosa" (otro futuro apunte para este cuaderno) Kim Kardashian. La replicante estricta que vemos a continuación es la surfista Anastasia Ashley, mientras que la modelo Kelly Brook colgó en su Instagram una intencionada imagen retocada que evidentemente no es una autofoto. Más belfies aquí.



Esto de los posados osados es, además, una fuente de notable pilladas, sobre todo por parte de madres preocupadas por la internetal vida social de sus hijas. Usamos el femenino porque este problema, a pesar de las chocheces del sr. Rivera parece tener un claro sesgo, como suele decirse ahora, "de género".


Si resulta conveniente tomar precauciones para evitar ser sorprendido cuando se practican ciertas poses, también es deseable tener un poquito de cuidado con el campo visual de la toma. Y es que la red se está llenando de imágenes en las que inadvertidos comparsas se ven sometidos, sin comerlo ni beberlo, a indeseables exposiciones. Se lo ilustramos con uno de los muchos ejemplos que circulan. Pueden encontrar más, no todos fruto de la involuntaria casualidad, en este enlace.

Quizá las autofotos más justificables sean las tomadas en compañía de un famoso, esa demostración del "yo estuve con" que tanto alimenta el ego. Así es que hasta el Papa Francisco se ha prestado a participar en alguna como la que se acompaña que no tardó en convertirse en un fenómeno viral. De paso, es una buena muestra de la superioridad de contar con un amigo a los mandos, porque no está bien dejarse fuera de cuadro cuarto y mitad de Santidad.


Hasta puede ocurrir que sea el propio famoso quien ponga la cámara como vemos en un ejemplo protagonizado por Fernando Alonso en el pasado Gran Premio de Monza (esto es Vetustideces y tenemos que mostrar nuestra capacidad para calzar Oviedo en cualquier sitio). Unos cuantos que pueden decir: "Ahí estoy yo con Fernado. Fíjate que bien se me ve". Y, de paso, una imagen que bien podría optar a cualquier récord Guinness del tipo "Mayor número de personas en una autofoto".



Otra variante que parece llamada a tener una creciente importancia en una sociedad con tanta demanda de adrenalina es el "selfie de acción". Ilustramos esta categoría con el realizado por la estudiante Kayleig Hill cuando irrumpió en un partido colegial de béisbol en Omaha (Nebraska). Dicen las crónicas que inmortalizar esa cara de felicidad le ha costado 1.500$ en concepto de multa.


No queremos dejar de hacer una breve mención al importante papel que puede jugar el humor en este tipo de imágenes. Imagínese recibir una como la que se acompaña de una madre que esté disfrutando unas lejanas vacaciones.

Se hacen tantas autofotos que, inevitablemente, algunas captan sucesos inesperados. Este es el caso de la tomada por la periodista Kelly Nash que ilustra lo cerca que estuvo de recibir un doloroso, si no cosa peor, bolazo de béisbol. Añadamos que no estamos del todo convencidos de que no nos la estén armando con el Photoshop. A su lado otro ejemplo del que desconocemos si también tiene carácter fortuito o es el deliberado fruto de algún revientafotos (esto del photobombing merece una futura entrada, nos lo apuntamos). Así que, por triste que sea, parece inevitable que acabemos por ver alguna autofoto del último acto de su autor.


Ya hemos visto a través de los ejemplos mostrados que hay dos técnicas básicas, el estiramiento de brazo y el uso de un espejo. La primera de ellas admite la ampliación del campo visual mediante el recurso a un brazo extensible. De hecho, hay modelos que cuentan hasta con una pantalla auxiliar para ayudar con el encuadre. Ya puestos a cargar con cachivaches.


Incluso están disponibles guías específicas destinadas a mejorar los resultados de esta técnica fotográfica que tiene conceptos propios como el denominado "ángulo MySpace", una secuela semántica de los tiempos en que esa declinante red social era la que marcaba la pauta. Se supone que dicha angulación es la que mejor consigue disimular los defectos faciales. En todo caso, las mencionadas guías son de gran utilidad para evitar errores tan lamentables como la deficiente iluminación de la adjunta imagen de Ashley Sky. Ya puestos, si quieren ver algunas tomas adicionales realizadas por bellas pueden ir a la selección realizada por la edición francesa de GQ.



Era inevitable que llegaramos al fenómeno conocido como sexting, palabra acuñada por analogía con texting porque inicialmente se aplicó a los SMS de contenido sexual, pero actualmente es un fenómeno casi exclusivamente gráfico. Según los expertos es el origen de un considerable número  de casos de acoso y hasta chantaje que ha llegado incluso a provocar suicidios. ¡Cuidadín amiguitos! 

El artista chino Yu Chang tuvo la ocurrencia de representar la ejecución de un sexting en la escultura titulada "Acepta o rechaza" que fue instalada en el marco de un programa de intercambio cultural chino-estadounidense en el parque Overland Park Arboretum situado en el homónimo suburbio de Kansas City. El desacuerdo de algunos ciudadanos con esta manifestación artística ha ocasionado considerables quebraderos de cabeza a la administración local responsable que, al parecer, lleva gastado más dinero en juicios que en el programa artístico. Sorprendentemente no hemos encontrado creaciones de "artistas de calle" que nos hayan parecido suficientemente interesantes como para traerlas aquí. Ya saben que cualquier contribución es bien recibida.

Nos referíamos al comienzo al narcisismo como motor de la práctica compulsiva del selfie, una complacencia de la que tampoco es manifestación menor tatuarse la propia imagen. Así que el clímax del ejercicio narcisista posiblemente sea tatuarse una autofoto (admitimos que el brazo de la imagen bien podría ser el de del novio de la retratada, pero no vamos a permitir que tan mínimo como desconocido detalle nos fastidie el discurso).

En fin, no es que desde aquí nos opongamos a las autofotos, pero con lo bonito que es gozar de compañía que, además, pueda sacarte en las poses que estimes oportunas y sin dejar parte del Papa fuera de cuadro, somos partidarios de que solo se recurra a las indispensables.

El astronauta Mike Fossum trabajando en el exterior de la Estación Espacial Internacional en julio de 2011


Adenda 12/13: La cobertura periodística de la foto de Obama con la primera ministra danesa Helle Thorning en la que también se coló David Cameron tomada durante el funeral de Nelson Mandela ha puesto de manifiesto que la palabra "selfie" lleva camino de imponerse también en español. Hasta el lingüísticamente bastante purista Abc usa esa palabra en su titular. Ponemos en cuarentena lo dicho en el primer párrafo sobre nuestro autóctono vocablo autofoto. Se impone selfie.




Adenda 9/14: en el apunte de esta misma fecha se incluye un selfie policial que procede incluir en este apunte como recordatorio de los disparates que está induciendo esta moda. Como se cuenta en la enlazada entrada el suicida utilizado como fondo fotográfico acabó con su vida poco después.



Esta otra autofoto también nos ha gustado. Un interesante efecto de las limitaciones de los flashes de los teléfonos.





Adenda 9/15: no podemos dejar de agregar el que posiblemente sea el primer selfie de la historia del que ha quedado constancia. Incorporado al blog en el apunte de la fecha de este añadido junto con alguna otra interesante imagen sobre este asunto.

Fotógrafos posando juntos en la azotea del estudio
 de Theodore C. Marceau en la 5ª Avenida (c.1920) 
Museo de la ciudad de NuevaYork



No hay comentarios:

Publicar un comentario