viernes, 24 de noviembre de 2017

CaricaturArte 30: el Salón de 1855 (9ª y última parte)


Pasamos hoy a la segunda página de Le Journal Pour Rire de 1 de diciembre de 1855. Y comenzamos por ver el aspecto general de esas diez viñetas que comenzaban con la escenificación de unos visitantes contemplando el cuadro del prerrafaelista William Holman Hunt titulado 'Moutons egarés' (corderos extraviados). Una obra que aparece representada muy esquemáticamente en un tamaño especialmente reducido.


El pie de esa primera ilustración dice: Habiendo extraviado el sr. Hunt algunos corderos de cartón, tenemos el honor de anunciarles que una persona los ha encontrado en el empapelado debajo del nº 840 (que era el número de ese cuadro en el catálogo).

Este óleo de 1852 realmente titulado 'Our English Coasts' fue exhibido al año siguiente en la Royal Academy con un marco que lucía la inscripción "The Lost Sheep" de donde derivó el título con el que fue expuesto en París. Desde 1942 forma parte de la colección de la Tate Britain de Londres. 


La última viñeta de la fila superior representa el lienzo de Eugène Delacroix titulado 'L'empereur Justinien composant ses instituts' (El emperador Justiniano estableciendo sus instituciones). Un cuadro cuyo original solo podemos mostrar a partir de la fotografía atribuida a Disderi que incluimos completa más abajo. Ello porque esta obra creada para decorar una dependencia del Consejo de Estado resultó destruida en el incendio del Ayuntamiento de París ocurrido durante la Comuna.

Hemos emparejado la viñeta en la que se transexualiza a Justiniano con un boceto de 1826 preparatorio del cuadro expuesto. 



Hacemos un inciso en el recorrido humorístico para reseñar algunos otros cuadros recogidos en la foto atribuida a Disderi de la sala dedicada a Delacroix, un pintor que expuso 35 cuadros (enlace a una versión de mayor tamaño). Junto al ya comentado dedicado a Justiniano, que estaba colocado sobre la puerta, se ubicaba el titulado 'Justice de Trajan', (nº 2.915) más conocido como 'Triomphe de Trajan'que está fechado en 1840 y actualmente puede verse en el Musée des Beaux-Arts de Rouen.

En el centro de la foto está el titulado 'Scène des massacres de Scio' (La matanza de Quíos,  nº 2924) pintado en 1824, que ya hemos anticipado en CaricaturArte 22 al ver algunos grabados publicados en 'L´Illustration, Journal Universel'. Representa un sangriento episodio de la guerra de independencia de los griegos contra los otomanos ocurrido el propio año en que está fechado. Forma parte de la colección del Museo del Louvre.


En la pared contigua, el lienzo que ocupa la posición superior es 'Marc Aurèle mourant' (La muerte de Marco Aurelio, nº 2.916) también conocido como 'Últimas palabras del emperador Marco Aurelio'. Un obra pintada en 1844 y presentada al Salón del año siguiente que muestra al moribundo emperador encomendando a un grupo de amigos y filósofos estoicos que guíen los pasos de su hijo Cómodo,  que entonces contaba 18 años. Este es el personaje del túnica roja que aparece representado mostrando una actitud ausente, si no displicente. Los hechos pronto confirmarían un comportamiento muy alejado del estoicismo paterno, convirtiendo al cuadro en un anuncio del inicio de la caída del Imperio romano. Esta obra puede verse en el Museo de Bellas Artes de Lyon.

Debajo, el cuadro de la izquierda es 'Le Christ au tombeau' (nº 2.910) pintado en 1848 y presentado en el Salón de ese año. Un óleo mucho menor que los anteriores (163 x 132 cm) propiedad del Boston Museum of Fine Arts en el que el personaje que luce una de las túnicas rojas que tanto gustaban al pintor es San Juan. A su lado 'Médée furieuse' (Medea furiosa, nº 2.913), una escena sobre la que el catálogo explicaba que estaba a punto de matar a sus hijos tras verse perseguida. Y lo cierto es que, aunque no como se deduce del cuadro, acabaría con la vida de los que tuvo con Jasón como venganza por haber sido repudiada por el héroe. Esta es una obra pintada entre 1836 y 1838 que fue expuesta en el Salón de ese último año y desde entonces forma parte de la colección del Palais des beaux-arts de Lille.

 

A la derecha de Medea puede verse el lienzo que el catálogo registraba con el muy largo título 'Dante et Virgile, conduits par Phlégias  traversent le lac qui entoure la ville, infernale de Dité' (nº 2914) y que hoy en día es conocido símplemente como "La barca de Dante". El propio catálogo también explicaba que los condenados intentaban subirse a la barca mientras Dante (tocado con el gorro rojo, que está acompañado por Virgilio) reconocía entre ellos a varios florentinos. Una escena de la Divina Comedia pintada en 1822, es uno de los primeros cuadros del artista, con la que obtuvo un gran éxito en el Salón de ese año que le dio acceso a la élite del arte francés y tuvo el honor de que fuera uno de los adquiridos por el emperador. Forma parte de la colección del Museo del Louvre.


El cuadro que puede verse debajo del anterior ya es de Jean-Victor Schnetz. Se trata de la 'Diseuse de Bonne Venture' que fue presentado al Salón de 1828. En el mismo se representa una quiromante adivinando su futuro a un pastorcillo al que anuncia que se convertiría en el papa Sixto V. Por ello aparece parcialmente representada una tiara papal en un segundo plano. Para la madre del futuro pontífice utilizó como modelo a la pareja de su amigo, también pintor, Léopold Robert, que era era hermana de su propia compañera, y habitual modelo, Maria Grazia. Una figura para la que en 1824 hizo un estudio titulado 'Retrato de Térésina'.


Tras esta digresión sobre la fotografía de la sala que albergaba las obras de Delacroix, volvemos a Le Journal pour Rire donde la ilustración que ocupa el centro de la plancha también se centra en los espectadores. En este caso sin referencia gráfica alguna al cuadro de Thomas Couture. Pero, a la vista del pie (hay que ser justos con Couture, estas gentes tienen pinta de estar muy corrompidas), no puede ser sino el enorme "Romanos de la decadencia" que ya hemos tratado en CaricaturArte 9 con motivo de su presentación en el Salón de 1847.

Junto al dibujo anterior aparece representada la escultura 'La Victoria llevando al Olimpo al vencedor agonizante' del alemán August Wredow (1805-1891). El entonces expuesto fue el molde en yeso de la estatua con la que en 1857 se completó el conjunto de ocho que adornan el emblemático Schlossbrücke (puente del Palacio) inaugurado en 1824 en la capital alemana. El pie dice, con notable sorna, que la Victoria se lleva al agonizante vencedor a Berlín y que se espera que no lo devuelva a París.

 

En el centro de la última fila encontramos, por fin, uno de los 94 cuadros presentados por España que, en total, llevó a París 123 piezas entre las diferentes modalidades artísticas representadas (numeradas en el  catálogo  del 541 al 664). El caricaturizado es 'La plaza partida' de Eugenio Lucas Velázquez que forma parte de la colección del Museo del Romanticismo de Madrid (ver ficha). Un lienzo del que Bertall dice que es una escarapela rosa que el pintor se empeña en que representa una corrida de toros, y como los extranjeros le muestran mucha estima no van a desmentirle, por más que cueste mucho creerlo.

La representada en este cuadro, del que hay otra versión del propio pintor en La Habana, es la desparecida plaza de toros de la Puerta de Alcalá. Una instalación inaugurada en 1754 que sería durante 120 años el coso de lidia de la villa de Madrid. Fue sustituida en 1874 por la plaza de toros de la Fuente del Berro que, a su vez, dio el relevo a la Monumental de las Ventas en 1934.


Los detalles de este oleo son un muy expresivo testimonio de la carnicería en que se convertía para los caballos la suerte de varas ejecutada sin petos. 

 
 

Cierra esta 3ª y última entrega de Le Journal pour Rire un fragmento del 'Martirio de San Sinforiano' de Ingres. Un encargo para la catedral de Autun, que había sido presentado en el Salón de 1834. La mala acogida que tuvo entonces, cuando fue muy criticada una teatralidad que se consideró ridícula, fue determinante para que el pintor decidiera marcharse a Roma como director de la Villa Médicis. En esta ocasión el humorista centró su caricatura en el abrazo de una madre a la que convertía en una especie de boa constrictor.

 





jueves, 23 de noviembre de 2017

Neología publicitaria


No parece la víspera de ese exitoso producto de importación que es el 'black friday', mal día para repasar algunos de los inventos idiomáticos más recientes de la publicidad. Máxime cuando un fabricante de coches lleva tiempo aporreando con el lema "Citroën adelanta el 'Black Friday' con los 'Black Free Days'". Mejor habría quedado esa paronimia si pronunciáramos viernes a lo Spiderman, pero no ha sido el caso. Por más que aquí Scotch Brite sea escochbrite para perplejidad de turistas.

Tan caprichosa como curiosa la adaptación fonética que hacemos de las palabras inglesas. Menos mal que en los hoteles de casi todo el mundo ya se saben que los españoles piden conexión uifi y no uaifai.

Las palabras compuestas que los ingleses llaman  portmanteau ( y los franceses mot valise), cuya formación se produce generalmente por fusión de la cabeza de una primera con la cola de una segunda, son muy típicas de la publicidad. Ahí tenemos el tranquiler de la Agencia Negociadora del Alquiler, una entidad privada, destinado a dar tranquilidad a los arrendadores.



Misma génesis tiene la Digilosofía que propugna el Banco Santander. El primero de los españoles que prescindió de la preposición de, allá por finales de los años ochenta. Digilosofía es utilizar la tecnología en beneficio de las personas y las empresas, proclaman. Así que todos somos algo digilósofos.



Cabe recordar que la gran aportación de esa entidad al lenguaje financiero es confirming (en inglés reverse factoring), una denominación que registró como marca del producto lanzado en la década de los noventa del siglo pasado a imitación de una práctica comercial que era habitual en el sector del automóvil. Pero todas las entidades denominan así a esa modalidad de pago a proveedores con opción de financiación asociada, sin que se haya registrado oposición del inventor de ese -ing que es tan poco inglés como el footing.

Del Yoismo que proponen las infusiones Hornimans, las que hace ya mucho tiempo que perdieron el indicador del genitivo sajón que remata esa denominación, ya hemos puesto de manifiesto en La lengua de la 39ª que es un narcisista concepto que no nos encanta. Pero se ve que al personal sí. Es lo que hay.



Mutueros llama la Mutua Madrileña a los moteros que utilizan sus servicios aseguradores. Bastante lograda paronimia sobre la que tan solo podemos comentar que desconocemos la digilosofía de esos conductores, así como su grado de yoismo.



Al margen de los publineologismos, la otra gran contribución de los publicistas al lenguaje son los eslogans. Uno que se nos hace creado con la clara intención de tratar de introducirlo en el lenguaje coloquial como repuesta a los intentos de 'sablazo' es "¿qué te crees, que soy Cofidis?" Pero da la impresión de que los caprichosos hablantes no lo han 'comprado'

Esto nos lleva a cavilar sobre el último eslogan publicitario que ha triunfado en el lenguaje. Y aunque sin alcanzar el éxito de otros del pasado, pensamos que quizá pueda ser el "permíteme que insista" con que Matías Prats remacha su mensaje publicitario para la aseguradora Línea Directa. Aunque vemos que últimamente prescinde de esa coletilla en su invitación a ser todista, o sea, estar asegurado a todo riesgo.

Pero este mes nos ha llamado la atención constatar en una viñeta humorística de Antonio Postigo publicada en El Periódico de Aragón la longevidad de la famosa "prueba del algodón" del limpiador Tenn.



Y es que el anuncio que lanzó al estrellato esa prueba data nada menos que de 1984. Un comercial ideado por la agencia Tiempo BBDO cuya interpretación fue encomendada al poeta y actor británico Peter Bland. Este lo protagonizó hasta 1996 en que, curiosamente, fue sustituido por su hijo. Pero la voz de aquel concluyente "el algodón no engaña" la ponía Joaquín Díaz. Curioso el gusto por las complicaciones de las gentes de la publicidad.



Para finalizar, vamos a recordar la parodia de 'Martes y Trece' que explotó la popularidad del eslogan del algodón.





miércoles, 22 de noviembre de 2017

El Zoo Mariano


El pasado día 17 los humoristas Gallego y Rey convirtieron a Mariano Rajoy en un pez martillo para ilustrar la infame destrucción de los ordenadores de Bárcenas. Una creatividad que nos ha dado pie para realizar una compilación de algunos de los animales en que hemos visto convertido al presidente del gobierno: el Zoo Mariano.


Los propios Gallego y Rey le convirtieron en 2014,  en un correcaminos de germánicas digitales patas que emitía un  ¡pib, pib!, mientras que este 2017 César Oroz lo vio camino del infausto 1 de octubre como una liebre a lomos de una puigdemoniana tortuga. Menuda le armó la tortuga.


Su proverbial tendencia a la inacción es un rasgo que ha llevado a convertirle en perezoso tanto a Rogelio Román ('La Tira y Afloja' del diario ovetense La Nueva España) como, nuevamente, a Gallego y Rey. Y es que estos son los máximos contribuyentes a este zoo, aunque seguidos muy de cerca por Miki y Duarte.


Marmota ha sido tanto para los citados Miki y Duarte, como para Idígoras y Pachi, aunque en este segundo caso acompañado de un nutrido grupo de congéneres políticos.


Del elefante de Santy Gutiérrez tan solo tenemos una copia de escasa calidad. Pero lo que no podía faltar es algún avestruz. El que sigue es una nueva aportación de Miki y Duarte, al igual que la pepera troupe con la que esos mismos humoristas recrearon 'El planeta de los simios'.



 


Ferreres optó por darle el papel de cordero con que se disfrazaba un lobo en su viñeta de El Periódico del 14 de noviembre de 2011.  Y Ulises Culebro le convirtió en perro abandonado "por vacaciones" en una ilustración para El Mundo, mientras que el can de febrero de 2016 de Miki y Duarte es de los conocidos porque "ni comen, ni dejan comer".


No podían faltar los toros. El más reciente que tenemos es el de Dubus en La Libre Belgique del 20 de octubre, cuando Puigdemont ya estaba huido a Bruselas.

En su viñeta de 'El País' del pasado 14 de septiembre, Peridis vio al líder del PP capoteado por Puigdemont y, a su lado, puede verse el astado del dibujante holandés Ruben L. Oppenheimer publicado a finales de ese mismo mes. Debajo, la versión embolada de Oroz en el Diario de Navarra.




Pasamos a las criaturas mitológicas con el Minotauro de Ulises Culebro que presentamos seguido de una sirena ideada por Gallego y Rey. Pero también tenemos una versión como felino amuleto chino de Ricardo y hasta en forma del dragón para unos, y para otros salamandra, que  Gaudí concibió para el Parque Güell, aunque este con una cambiante piel ideada por los más fértiles contribuyentes de hoy.


Estamos convencidos de que no tardaremos en recibir más especies.




Adenda: un día ha tardado en cumplirse nuestra previsión. Un nuevo perro, aunque sea el florido de Jeff Koons que custodia entrada del Guggenheim bilbaíno.